Casualidades
Cambios
Había una vez una chica de 13 años llamada Lucía. Su camino era difícil tras la
muerte de su madre: Lucía cayó en una fuerte depresión; no rendía en los estudios, no se preocupaba por su aspecto, en resumen, dejó de ser la misma de siempre. Un día, su padre decidió cambiarla de instituto para llevarla a un internado. Al llegar allí, le toco ser la “novata” (que según ellos es lo peor que te puede pasar en un internado) aunque al ser una chica muy guapa y tener un buen carisma la gente empezó a quererla, y en poco tiempo llego a ser una de las más populares. Siendo de las más destacadas en el instituto, Lucía conocía a un montón de gente, gente que a veces no tiene buenas intenciones.
Recordando
Una noche caminando por la calle, se chocó con un joven hermoso, quizás el mas hermoso que había visto; alto, robusto, de pelo castaño y ojos verdes. Ella, al mirarlo, se quedo sorprendida, sin habla, por la belleza que deslumbraba de ese chico. El chico tenía los ojos fijos en ella, y la miraba como si la conociera. Al cabo de los días, ella se seguía acordando de él, pero no le dio mucha importancia, pensando que no lo volvería a ver. Justo ese mismo día, paso por el mismo sitio, y se volvió a encontrar con él, sus miradas se encontraban, y se sonrojaban al ver la intensidad de la mirada del otro. Esta secuencia se repitió en los días siguientes, pero, el ultimo día, él la empezó a seguir, y cuando estaban en un lugar donde no había mucha gente, el se detuvo y la llamo, ella, sorprendida se giro repentinamente. Él, enamorado de su rostro, le pregunto si se acordaba de ella. Lucía, exhausta, le contesto que no lo cono
cía pero, al mirar profundamente en sus ojos, sintió que lo conocía. Lucía no dejó de darle vueltas; de donde conocía a ese chico, como lo conocía, hasta que cayó en la cuenta de que este chico es el que aparece en sus sueños todas las noches, diciéndole que tiene que buscarlo, que ella tiene que saber una cosa muy importante. Ella corriendo fue a buscarlo. Recorrió las calles por donde se lo había encontrado las veces anteriores, pero nada. Decepcionada, se dirigió a su casa. Al llegar, desconcertada, se dio cuenta de su presencia. Él estaba en la puerta esperándola, y lo único que dijo fue <<sígueme>>. Al llegar, estaban en una playa, una playa que aparece en su sueño, atónita, pregunta donde están teniendo solo una respuesta, te amo. Al verlo, era el su gran amor de cuando era más pequeña, todas las piezas encajaron con razón lo conocía con razón le atraía tanto. Desde ese día su única palabra siempre fue te amo.

